No quiero ir de prisa y perderme de vivir…

Mientras entraba a en mi casa, y escuchaba las uñas de Brunito rasgando la puerta, (ansioso esperándome), me encogía de hombros buscando una respuesta en mi cuerpo, para que me dijera dónde estaba acumulado el asunto que no pude resolver y la preocupación que andaba guardando, pero sentía placer al sentirme ocupada y eso resultaba más irónico aún… sentí una necesidad de buscar respuesta y tuve uno de esos momentos que le llaman crisis existencial, pero yo le llamo pensamientos confrontantes (:D), porque cuando me pasan esas cosas entiendo que debo tomar acciones y que mi mente, cuerpo y espíritu me están pidiendo realizar un cambio, y sabía que había pasado casi un año ignorándolos.

No quiero ir de prisa; sin percatarme de lo que pasa a mí alrededor. Por ahí dicen que no va más rápido el que más corre, porque la prisa no es un valor añadido y es más bien  sentirse internamente acelerado y con más probabilidades de tropezar.

El tiempo es para saborearlo, así como el café que puedes compartir con los que amas, o las conversaciones que nos dejan llenos y satisfechos de tener amigos, o los momentos de soledad donde nos escuchamos a nosotros mismos o buscamos la voz de Dios.

Ahora cuando me veo corriendo y apresurada, me recuerdo lo importante que es disfrutar y ejecutar de forma adecuada y correcta no corriendo, hay ciertas cosas que me han ayudado mucho a poder tener un equilibrio y no ser presa fácil de la prisa.

Priorizar

Debemos colocar nuestras tareas, actividades y demás en prioridades, y si bien es cierto todo es importante, pero todo para nosotros tiene un orden y esto nos simplificará mucho poder cumplir con nuestros deberes, tareas, cosas que nos apasionan y disfrutamos hacer.

Usar una agenda

Aunque pensemos que muchas veces tenemos todo bajo control y recordamos las cosas importantes, nos desgastamos intentando demostrar que si para nosotros es importante lo recordamos, y sí, esto incluye fechas de cumpleaños de personas que apreciamos, no intentes recordarlo todo, anota las cosas en orden, hora y fecha.

Yo suelo anotar mis tareas, reuniones y actividades en la agenda del celular, para recibir notificaciones, sin embargo la agenda principal es la agenda física; es muy importante usarla escribiendo todos los detalles de cosas que queremos cumplir.

Aprender a decir que no 

A veces nos cuesta decir que no, salir con alguien, realizar alguna actividad, estar presente en un evento… el decir no, cuando es necesario o cuando lo requiere nos facilitará muchas cosas y además nos evitará disgustos.

No buscar la perfección 

Vas a fallar, vas a realizar algunas cosas mal y vas a hacer las cosas muy diferentes a como algunos lo esperaban, y hasta pueden llegar a decirte que están decepcionados de ti, aunque no quisiéramos que eso nos pase y quizás no sea la intención, no somos perfectos, y cómo dicen por ahí, no podemos quedarle bien a todo el mundo.

Cuando aprendí a dejar de buscar la perfección, aprendí a disfrutar de mis días, entendiendo que cuando hay esfuerzo y pasión por hacer las cosas, disfrutando cada cosa que hacemos la recompensa es inmediata, porque te permites disfrutar cada instante de tu vida y sobre todo valorarte más, y por añadidura llega que contagias a los demás de la pasión que tienes por hacer las cosas.

Desconectarse

Es necesario tomar tiempo para desconectarse de la tecnología, de las redes sociales y poder disfrutar el ahora. Debemos aprender a respetar los tiempos en los que estamos desconectados para estar disfrutando el presente y poder vivir y disfrutar de cada minuto, y más aún cuando estamos pasando tiempo de calidad con los que amamos. Quizá te cueste, pero las personas a tu alrededor te lo agradecerán.

Los segundos o minutos que gana corriendo; no compensan todo lo que pierde en calidad de vida. ¡No vayas de prisa!

“Una de las grandes desventajas de la prisa es que lleva demasiado tiempo” Gilbert Keith Chesterton